Reseña. El último Rey (Codex Draconis I) – León de Montecristo.

Marzo 15, 2016

codex draconis Iç

Sinopsis:

Durante tres mil quinientos años todos los reinos humanos que conforman la Mancomunidad han estado sometidos a los designios de la ciudad de Belssor. Pero un día, la irrupción sorpresiva de un dragón moribundo en el palacio vino a confirmar las profecías escritas en los libros sagrados: el fin del mundo está por desatarse, el tiempo de los dragones se acerca. El rey decide partir con sus huestes más allá de la cordillera de Ethrän para detener a Zarkon, un peligroso hechicero que ha escapado de prisión tras pasar siglos encerrado y que ahora amenaza con invadir la capital mediante su ingente ejército, formado por espectros vampíricos y muertos reanimados. Será la hija del monarca, otrora una muchacha soñadora y angelical, ahora convertida a la fuerza en soberana, la que hará lo imposible para salvar a su familia y mantener la estabilidad, mientras el caos y la anarquía se apoderan de los diversos reinos. Pero aunque cuenta con leales aliados, ¿estará preparada la joven princesa para enfrentarse al terrible peligro que la amenaza?

577 páginas, Minotauro 2012, tapa blanda con solapas, ISBN 9789562476669.

Califica este libro o ponlo en tu lista de lecturas de Goodreads aquí.

Calificación escribana: 

5-estrellas (al infinito y más allá).

Cuando era muy niña (poco menos de 10 años) mi gusto por la literatura fantástica partió con la lectura de dos grandes sagas: C.S Lewis y sus Crónicas de Narnia y Tad Williams con Añoranzas y Pesares. Algunos años después pude iniciarme con Tolkien (y enloquecerme profundamente con su obra en completo) y ya en la última década de mi vida, mis “nuevos” referentes en el género son la gran Laura Gallego y Cornelia Funke.

Gracias a tanta literatura fantástica en mis venas, siempre me ha llamado la atención la figura del dragón, por lo que hace unos meses cuando me enteré que el escritor León de Montecristo daría una charla auspiciada por la Sociedad Tolkien Chilena sobre el mito del dragón, no dudé dos veces en asistir.

Allí no sólo pude refrescar mis conocimientos sobre los dragones, sino que además debatir con varias personas entusiastas en el tema y conocer algo más íntimamente al escritor, quien me asombró por su increíble manejo de conocimientos al respecto y su tremenda humildad. Ese día supe que mis referentes en cuanto a literatura fantástica tendrían un nuevo integrante: León de Montecristo.

Era el año 2012 y por todas las librerías del país se me aparecía una y otra vez esta novela titulada El último Rey, obra prima del autor y publicada bajo el sello Minotauro de Editorial Planeta, algo bastante peculiar de lograr en nuestro país. Con sus casi 600 páginas y una hermosa y tentadora ilustración en portada, sentía que me “llamaba”, por lo que siempre supe que terminaría leyéndola, sin embargo, no creí que me iba a enamorar de esta manera. Leer a El último Rey fue como leer a TODOS los autores que cité anteriormente en una mezcla perfecta y armónica que además entrega nuevos conceptos y horizontes al género.

El último Rey es una novela increíblemente bien escrita, llena de detalles, criaturas, lugares, pasado, presente y futuro de un mundo tan complejo que solo se puede construir de esa manera al dedicarle muchos años a la historia. Así como Laura Gallego escribió su trilogía Memorias de Idhún durante casi toda su vida antes de publicarla (por citar un ejemplo que no sea el Maestro Tolkien), León de Montecristo dedicó largos años en pensarla, tanto así que el manuscrito original constaba con más de mil páginas, razón por la cual finalmente el autor optó por convertirla en una saga cuya segunda parte está próxima a ver la luz.

No se diga más, ¿de qué se trata?

Tal vez la respuesta más honesta es decir de que NO se trata. Desde pequeñas hadas, pasando por magos oscuros, dragones, criaturas y complicadas relaciones políticas, El último Rey tiene TODO lo que un amante de la fantasía busca y además ofrece a una protagonista femenina muy completa y compleja.

Todo sucede cuando las princesas adolescentes (Kehriën y Ëahsel) del Reino de Belssor, cabeza de la unidad política denominada Mancomunidad que rige gran parte del mundo conocido como Qaldäe Barei se fugan de sus camas para espiar las reuniones de su padre el Rey Kassaldar. Cierta noche un dragón moribundo cae en medio de un salón anunciando el despertar de un mago oscuro (el traidor Zarkon), derrotado hace tantos siglos que se creía era un mito. El despertar de este enemigo no solo augura grandes peligros por la cantidad de criaturas mágicas y malignas que podría invocar, sino además, un peligro para el dominio político de Belssor por lo que de un día para otro, el Rey Kassaldar toma un puñado de hombres y se dirige a las montañas para derrotarlo antes que cobre mayores fuerzas, dejando indefensa a la Reina con sus cuatro hijas ante cualquier intento de robo de la corona.

La llegada del moribundo dragón no solo trae nefastas noticias sino que además amenaza la dominación del hombre sobre la tierra, ya que se creía que los dragones habían desaparecido, pero una extraña conjunción astral dictamina lo contrario, y es más, posiblemente solo los descendientes de los dragones puedan tener el poder suficiente para frenar a Zarkon.

¡Como Sauron!

Efectivamente, este enemigo del cual poco sabemos nos recuerda bastante a Sauron en los comienzos del Señor de los Anillos, pero en vez de tener a una comunidad dispuesta a destruir el anillo único, aquí tenemos conflictos políticos y una Reina Suprema que debe dejar rápidamente la inocencia infantil para curtirse forzosamente en una poderosa líder, esa es Ëahsel. Con menos de 19 años es coronada Reina Suprema en ausencia de su padre aun cuando no es legítimo que una mujer tome dicho cargo. Ëahsel deberá proteger a su madre quien por diversos motivos no está calificada para gobernar y a sus hermanitas pequeñas, además de buscar por cielo, mar y tierra a su hermana mayor, Kehriën quien desapareció pocos días después de la partida del Rey.

Ëahsel será asesorada en todo momento por Rhod, un prestigioso mago, y por Drulus, el Sumo Sacerdote. El clero y los magos no se llevan bien, existen traidores dentro de ambos bandos y eso es algo que Ëahsel aprenderá al poco tiempo de gobernar. Mientras tanto, se le ha buscado estratégicamente un matrimonio arreglado para empoderar Belssor del ataque del Traidor.

Lo que hace llamativa a esta protagonista es que pasa por multitud de cambios, de ser una desvalida princesa a una líder innata que se gana el respeto de formas muy poco ortodoxas, pero eso no es todo lo que la novela puede ofrecer, ya que en Qaldäe Barei hay fuerzas más grandes formándose y criaturas imposibles escondidas en sus profundidades, las cuales iremos conociendo mientras la guerra por el poder se gesta.

El último Rey es de esas novelas que hay que leer con pausas y con apuntes, pues son muchos los detalles a los cuales prestar atención. Al igual que Tolkien, León de Montecristo llega a cierto punto en la trama, para luego devolverse y mostrar las vivencias de otros personajes, dejando la acción en espera mientras nos enteramos de más cosas. Es normal que al comienzo de la lectura solo sepamos que algo grande se avecina, pero con el pasar de las páginas nos daremos cuenta que no solo es algo grande, sino un cambio total en la cosmogonía del mundo y junto a sus personajes descubriremos secretos y detalles de un mundo sumamente bien hecho y estructurado que cuesta imaginar que algo así de grande sea una obra prima de un autor chileno ¡impresionante!

De ritmo ágil, llena de conspiraciones y seres fantásticos, gozaremos a lo grande sin fijarnos siquiera en la cantidad de páginas, es más, al llegar al final quedaremos con un vacío tan gran en nuestro interior, unas ganas de saber más tan grandes que en lo personal yo desearía meterme en la cabeza del autor para desentrañar más secretos, por suerte para mí que he sido una lectora tardía de la obra, la segunda parte no tardará mucho más en publicarse.

Puntos débiles son pocos los que se podrían citar, creo que corresponden más a una exigencia extra que podemos hacerle al autor, como por ejemplo la relación entre Ëahsel y su madre y hermanas pequeñas, pero siendo honestos, es tanto lo que León de Montecristo ofrece en esta obra que ahondar más en dichos temas podría suponer un libro aun más grande (lo cual es una locura si pensamos que la segunda parte será tan grande como la primera). Cada personaje o ser fantástico tiene tridimensionalidad, el autor logra crear un universo completo sin cabos sueltos que en lo personal hubiesen merecido una edición más bonita que las delgadas tapas que posee, pero honestamente, su riqueza está en el interior y no le faltan dos cosas indispensables: un glosario de personajes y lugares al comienzo de la obra, y un Mapa del mundo al final de la misma.

Si eres amante de la fantasía épica, es imposible que dejes pasar este libro, que aun puedes conseguir en las librerías del país.

Links de interés.

 

 

 

One Comment

  • Tiare Marzo 15, 2016 at 10:05 pm

    Hola Elena! Mucho tiempo sin darme una vuelta por aquí, así que aprovecharé de ponerme al día con las reseñas.
    He oído hablar varias veces de León de Montecristo y siempre son puras flores, así que espero leerlo en cuanto tenga la oportunidad. Me gusta que se esté desarrollando cada vez más la literatura fantástica en Chile 🙂
    Saludos!!

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *